Después de tres increíbles noches de salsa, baile y energía, Marc Anthony se despidió de su primera visita a Chile.
No importó ni el frío ni la lluvia, el ídolo comprobó la fama que lo precedía, y la calidad de un show nunca antes visto, tanto así que Arena Santiago literalmente se vino abajo, entre gritos entusiastas, miles de personas coreaban cada una de sus canciones.
Esta ovación sorprendió al artista, quien no esperaba el caluroso recibimiento que tuvo del público chileno y que lo dejó totalmente impresionado.









